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Confidencialidad
Mantener
su información fuera del alcance de
ojos indiscretos es tan importante como asegurar
su integridad.
Es
por esa razón que nuestro software
no sólo protege el ingreso al sistema,
sino que además encripta sus copias
de seguridad de tal forma que no es posible
saber qué contiene -ni siquiera parcialmente-
si no se posee la clave para reconstituirla.
Cuando
hablamos de encriptación, no nos estamos
refiriendo a sencillas rutinas de codificación,
sino a un sistema experto que proveerá
a sus archivos del mismo nivel de seguridad
que el utilizado para proteger los secretos
militares en los Estados Unidos.
El
Blowfish es un algoritmo de encriptación
simétrico con un largo de clave de
448 bits. Para intentar "romperlo"
no es posible tomar "atajos", es
decir que es necesario intentar todas las
claves posibles (2448). Esto significa 729
000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000
000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000
000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000
000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000
combinaciones.
Aunque
se contara con un poder computacional similar
al utilizado por el plan Seti (búsqueda
de señales de procedencia extraterrestre
inteligente en la que intervienen más
de 2.2 millones de colaboradores con sus computadoras),
la cantidad de siglos necesaria para la tarea
de encontrar la clave convierten en absurdo
cualquier intento por realizarla.
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